lunes, 10 de diciembre de 2012

11 DE DICIEMBRE, VIGÉSIMO PRIMER DÍA DE PREPARACIÓN PARA LA CONSAGRACIÓN AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA



MENSAJE

«Ángel mío: yo te traigo el goce del Corazón de mi Hijo; regocijémonos por todo lo que hemos alcanzado en este tiempo, y pido que todos permanezcan fieles a esta gracia divina del Cielo; si todos permanecemos como uno, el Plan de Dios no podrá ser destruido por la influencia del orgullo.


Vengo Para traer la abundancia de los bienes del Cielo; Dios Padre me envía con la gracia de estos bienes preciosos para ser conferidos al alma, el halo de pureza adornada con todas las virtudes. Es mi deseo colocar esta corona sobre cada uno de los corazones, que se arrodillen ante mí altar para entregarme su corazón.


Les pido a cada uno de ustedes convertirse como signo de unidad para todo el mundo; esta es la señal sempiterna de Dios, tres en uno, de mí todo es posible pero sólo si me dan su corazón.


Dios dará todo para llevar a cabo su plan, debo decirles que estos tiempos son muy urgentes, muy pronto el mundo espera una transformación de tal grado que no es posible imaginarse; es la hora de abrirse el Cielo sobre la tierra y las puertas del infierno serán cerradas y removidas, es la unión de los corazones, sus corazones, hacia la unión con nuestros dos Corazones; ruego que tú aceptes mí suplica de reconciliación, unión y paz, esto es lo que te espera en mi corazón. » (Septiembre 1 de 1993)


GUÍA


Esta es la era de la gracia divina, está en medio de nosotros para penetrarnos profundamente con la bondad de la Misericordia de Dios. Un Padre amoroso y extraordinario se ha dignado enviarnos una Madre porque Él conoce bien la ternura que hay en sus caricias; con su infinita sabiduría, Él ha escogido darnos este regalo. El corazón de Jesús fue derretido muchas veces bajo la dulzura de la sonrisa de su Madre; Él encontró confort y protección en sus brazos y sabiduría en sus palabras. ¿Cuánto ha debido amarnos para que también nosotros experimentáramos esos mismos momentos?


Su dirección en los momentos de extravíos, su sonrisa en los momentos de alegría o sus lágrimas que se mezclan con las nuestras en los momentos de pecado; el modo como enseña una madre es un regalo de amor, mantener cerca el corazón de una madre nutrirá y ayudará a lo largo del camino. Ella nos llama de una manera muy suave y cariñosa hacia la misión de su triunfo y hacia lo profundo de su triunfante Corazón Inmaculado, nuestra consagración es nuestro Si puesto a su servicio.


DIRECCIÓN


En la consagración de nuestros corazones, nosotros nos afirmamos en una unidad eterna y también aceptamos los sacrificios de esta misión; es la misión de la luz, de la verdad que es recibida con desdén y disgusto por el mundo. Nosotros no debemos exponernos a lo que no sea la verdad; también debemos reconocer que un esfuerzo a medias no sirve de mucho en esta misión, este es un llamado a la convicción, una firme e inflexible creencia en el triunfo del Inmaculado Corazón de María. Debemos buscar cada día esta seguridad en nuestra alma.


MEDITACIÓN


¡Oh Inmaculado Corazón de María!, haz que yo pueda reposar en la grandeza de tu triunfo; acepta mi plegaria de reconciliación en unión con la paz de mi corazón y de mi mente y lleva este deseo a Dios Padre. Ruego para que mi alma sea tan pura que su brillo ciegue la maldad y lleve la gracia a los que poseen igual necesidad.


Abre mi corazón, querida Madre, cada día más y no permitas que se cierre ni siquiera un momento, penetra en su profundidad y descubre todos los rincones escondidos de mi corazón para que no quede ninguna imperfección; te ruego que obtengas la victoria dentro de mi propio corazón primero, para luego llevar esta gracia a todo el mundo.


«Señor, Dios de Israel, dame las fuerzas en este momento» (Judith 13:7)

ORACIONES DIARIAS
Las siguientes oraciones «deben ser recitadas
antes o después de la meditación de cada día,
según el texto de cada uno de los días»
CORONILLA DE VIRTUDES
Nuestra Señora tenía en su mano izquierda una coronilla rosada
y dorada y rezaba con la mano derecha. Ella recitaba todas las oraciones
muy despacio y reverentemente con mucho amor.
En la oración de esta coronilla Nuestra Señora hace una promesa,
la promesa de la perseverancia en la oración para el crecimiento de las
virtudes: la siembra de las semillas de santidad por las cuales la
gracia será cultivada. Esta coronilla contiene todas las virtudes que
Nuestra Señora desea encontrar en nuestras almas. Las gracias
contenidas en esta coronilla de oraciones son para guiar y dirigir nuestras
almas para lograr estos dones del Cielo. Por medio de estas siete
virtudes, nuestra alma vuela a las manos de Dios Padre.
«Queridos míos: estas oraciones son para obtener las
virtudes. Se empieza con el Credo, luego sigue la Consagración a Mi
Corazón Inmaculado y después el Ángelus. Posteriormente se reza la
virtud seguida por el Padre Nuestro, el Gloria al Padre y la oración al
Espíritu Santo. Después se recita la siguiente virtud y así se contemplan
las siete virtudes: Fe, Esperanza, Caridad, Humildad, Paciencia,
Perseverancia y Obediencia.
Octubre, 1 de 1.992
EL CREDO
Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la
tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue
concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María
Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto
y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre
los muertos, subió a las cielos y está sentado a la derecha de Dios,
Padre Todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los
santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida
eterna. Amén.

CONSAGRACIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN
Oh Señora mía, Oh Madre mía! Yo me entrego del todo a Vos; y
en prueba de mi filial afecto, os consagro en este día, mis ojos, mis
oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy
todo vuestro Oh Madre de bondad, guardadme y defendedme como
hijo y posesión vuestra.
Amén
EL ÁNGELUS
V. El ángel de Señor anunció a María.
R. Y Ella concibió por obra y gracia del Espíritu Santo.
Ave María……
V. He aquí la esclava del Señor.
R. Hágase en mí según tu palabra.
Ave María……
V. Y el Verbo se hizo carne.
R. Y habitó entre nosotros.
Ave María……
V. Ruega por nosotros Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas y gracias de
Nuestro Señor Jesucristo.
Amén
Oremos: «Infunde Señor tu gracia en nuestros corazones, para
que habiendo conocido por la voz del ángel el misterio de la Encarnación
de tu hijo, podamos llegar por los méritos de su Pasión y su Cruz a la
Gloria de la Resurrección. Por el mismo Cristo Nuestro Señor.
Amén

CORONILLA DE VIRTUDES
Para pedir:
1.Virtud de Fe
2.Virtud de Esperanza
3.Virtud de Caridad
4.Virtud de Humildad
5.Virtud de Paciencia
6.Virtud de Perseverancia
7.Virtud de la Obediencia
Con cada una de las virtudes se deben recitar las siguientes oraciones:
1. Padre Nuestro…
2. Gloria al Padre…
3. Oración al Espíritu Santo
Oración al Espíritu Santo: Ven Espíritu Santo, ilumina mi corazón,
para ver las cosas que son de Dios; Ven Espíritu Santo, dentro de mi
mente, para conocer las cosas que son de Dios; Ven Espíritu Santo,
dentro de mi alma, que yo le pertenezco solamente a Dios; Santifica
todo lo que yo piense, diga y haga para que todo sea para la gloria de
Dios. Amén
Diciembre 23 de 1991
¡OH MARÍA!
«Oh María; transforma mi corazón como el tuyo; colócale
alrededor una corona de pureza adornada con virtud; toma mi corazón
querida Madre consagrado como tuyo propio; preséntaselo a Dios Padre
como una ofrenda de mí para ti. Ayúdame, Oh María, en hacer tu corazón
más conocido cada día».
Marzo 19 de 1993
ORACIÓN DE PENTECOSTÉS
Mientras se reza esta oración dada por Nuestra Señora que
nuestros corazones estén abiertos para reconocer y aceptar los
obsequios del Espíritu Santo, y así avancemos confiadamente en esta
batalla por el triunfo del Inmaculado Corazón. Estamos llamados para
transformarnos en el reflejo de Cristo, un reflejo del rostro de Dios que
será una atracción para todos, para que su gloria sea magnificada a
través de nuestras vidas.
«Mis queridos hijos: hoy ustedes les traen tanta alegría a mi
Jesús. Yo les doy a ustedes una gran bendición de Dios. El desea
crear en sus hijos unidad y gloria a Su Nombre
Junio 6 de 1992
Espíritu de Cristo: despiértame; Espíritu de Cristo: muéveme;
Espíritu de Cristo: lléname; Espíritu de Cristo: séllame. Oh Padre
Celestial, conságrame a tu Corazón y Voluntad; se en mí una fuente de
virtudes, sella mi alma como la tuya para que tu reflejo en mí sea una
luz que todos vean».
Amén

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